Santo Domingo Este.- Alrededor de 67 casas, ubicadas en la ribera del río Ozama en el sector Tamarindo Adentro, en Santo Domingo Este, se encuentran en condiciones deplorables tras el paso del fenómeno que provocó intensas lluvias en todo el país durante el fin de semana pasado.

Los propios comunitarios han sido los que han sacado cuentas de los afectados, buscando formas de movilizarse para atraer la atención de las autoridades que, aseguran ellos, a pesar de reconocerlos como un área vulnerable, no se han dado cita para conocer su realidad tras la crecida del Ozama.

"Nosotros somos una comunidad olvidada. Por aquí no ha pasado nadie, hemos hecho el intento por nuestros propios medios, de gente que conoce gente, de conseguir por lo menos comida porque aquí hay gente que lo perdió todo", afirmó Angelina Zapata, quien se presentó como una de las residentes designadas para dar la cara por las decenas de familias perjudicadas.

"Aquí se perdió absolutamente todo", fue una frase repetida por cada una de las personas que periodistas del Listín Diario se atrevieron a entrevistar en un recorrido por el Tamarindo.

Desde ropa, hasta camas, estufas, neveras, lavadoras y demás instrumentos del hogar dejaron de servir para esas personas que, indicaron, intentaron salvar lo más que pudieran y, a fin de cuentas, terminaron priorizando su bienestar.

En general, la gente del Tamarindo pidió recibir el respaldo del gobierno, sobre todo considerando que los niños tienen la semana completa sin asistir a la escuela ante la pérdida de sus utensilios.